sábado, 13 de abril de 2013

Odio cuando vienes y luego te vas porque te echo un poco más de menos, pero sobretodo odio que se te escape esa lágrima de pena y aparezca esa nariz de pimiento.
En poco tiempo todo esto será una tontería y hablaremos de ello con la misma preocupación que aquí abajo.
  





1 comentario:

  1. Odio que aunque me seque los ojos siempre me pilles llorando por mi maldita nariz a lo Rudolf delatadora. La odio a ella, a ti no.

    ResponderEliminar