martes, 20 de septiembre de 2011

Pregúntame si me importa...

Pues sí, me importa que hoy mi sangre se haga más mayor (no tanto...). Hemos compartido borracheras, más bien las tuyas en las que yo te rescataba submarinamente, te he salvado el culo mil veces, aún a riesgo de castigos y cicatrices y me gusta que ahora tú me saques la cara. Bueno, también me sacaste el hombro. Me has contado mil veces el mismo chiste y sigue sonando estúpido y haciéndome reír. Me has hecho los regalos más caros que haya perdido nunca, seguro que alguien nos lo agradece. Te he dicho que te odiaba más de un millón de veces, pero sabes que no puedo enfadarme contigo aunque me falles porque eres el único que sabe hacerme cosquillas en las rodillas. He estado a punto de evitar tu crecimiento gracias a dormir encogido por que yo no llorara más. Me has enseñado las frases más pokeras de la historia y la música más bakalao. He sido tu esclava miles de días, siento no haber estado cuando eras el enano, pero llegué un poco tarde, pero tampoco hubiéramos jugado a los coches. Con lo que si que jugabamos era con la bola del mundo... aunque ambos sabemos que te inventabas los países y sus idiomas ... he mirado muchas veces esa bola cuando estabas a muchos kilómetros. No importa que tengas miedo de vez en cuando, lo escondes muy bien; mamá dice que en eso nos parecemos, además de en los ojos. Aún me gustan las crestas de colores y los risquetos. Y las piscinas con una barca enorme. Y perder las cocinitas en el mar con papá, vestida con tú camiseta más grande. Todavía te robo ropa. Sigo necesitando que mates algún monstruo... puede que ahora más que entonces. Y espero que sepas que siempre has sido mi héroe, aunque me hiciera mayor y viera que tienes pies de barro como todos. FELIZ CUMPLEAÑOS MORENO.
Atentamente, la bruji.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Lo mejor de viajar es saber que alguien está esperando que vuelvas. Félix López

jueves, 8 de septiembre de 2011

Odio ser bipolar, es fantástico.

Hace una semana estuve a punto de borrar todas las actualizaciones de este blog. Las mías, claro. De hecho, borré las últimas. Porque me dí cuenta de que solo las dedico a 4 cosas, la primera a las canciones o frases de películas que me gustan, la segunda a textos cortos de cuando me da la vena literaria, la tercera a decirle a alguien lo importante que es para mi y la cuarta para poder desahogarme cuando estoy baja de ánimo. Y realmente, las dos últimas partes me parecieron absurdas. No sé en que momento decidí plasmar virtualmente los sentimientos que no soy capaz de exteriorizar. ¿Si nunca les digo a esas personas que las quiero a no ser que vaya en estado etílico, por qué debería escribirles algo?¿Si no le cuento a nadie que un día no me apetece levantarme de la cama ni para comer, por qué tendría que poner aquí que el mundo es una mierda? Pues la verdad es que no tengo ni idea. Seguramente lo volveré a hacer, porque siempre se me ha dado mejor escribir que hablar, pero intentaré que haya coherencia entre An y Ana. Porque una es una auténtica pastelosa desengañada de la vida y la otra es una exaltada quizá demasiado borde o distante en muchos momentos.

También quería dedicar este momento para agradecer a Patricia su colaboración en la crisis del espejo (sí, ya he caído en los momentos fresas... pero bueno, al menos ahora sigo esa coherencia, porque tanto Ana como An son unas bipolares redomadas, a veces creo que pasan de quintupolares) y comunicar que ya he decidido cómo voy a decorar una de las baldas de mi habitación, y tiene mucho que ver con todo esto. Comienza mi condicionamiento clásico e instrumental.

Por último, ya que esta entrada ya tiene agradecimientos e intenciones de una negativista exacerbada con ganas de ser ultramegapositiva, pues reuniré los otros dos condimientos que faltan en los cuatro que he nombrado antes...
Una canción o frase de película.... a lo loco, hoy las dos cosas.





Y un texto corto, que hoy es más corto que nunca, ya que es una frase y está escrita por Diego, pero que me pareció muy buena.
"Lo bueno de sentirse bien sin tener frágiles motivos para ello es que no hay riesgo de que se rompan "

Y con esto y un bizquiiiiiiocho, me voy al cine a las 8.