Como propietaria de una, a pesar de no saber manejarla muy bien, sé lo que es una vida , lo que vale, y que algunas personas la merecen más que otras. Sé que nadie debería tener poder para arruinar una de esas vidas y menos si ese alguien somos nosotros mismos; no hay peor terrorista que el que es capaz de morir matando, ni hay peor suicida que el que muere por no matar. Quizá no somos conscientes de lo que supone en el crecimiento personal un mal día o un mal mes, la cantidad de experiencia que se cuela, lo que nos hace evolucionar. Sé que tú lo has pasado peor de lo que lo estás pasando, y yo aunque ahora te escuche desde abajo, he conocido peldaños mucho más profundos. Pero después hemos sido los ciudadanos de la cima de la montaña. Hemos escalado lo que algunos no escalarán jamás. Las plantas necesitan un rayo de sol y una gota de agua para fabricar oxígeno, nosotros nos tostamos al sol de nuestra alegría o tenemos que soportar tormentas, pero no formamos oxígeno, creamos alientos, alientos de supervivencia. Esos que nos hacen más fuertes día a día. Ahora está lloviendo, lo veo por la ventana. También en la ventana que supone el cristal de mis ojos, y sé que en cuanto lo leas también en los tuyos. Pero si de algo estoy segura, es que llorando o riendo quiero seguir sientiendo mucho tiempo, ¿tú no? Es como una mala herida, primero duele, después pica, yo quiero que me pique mucho, porque cuanto más pica más cura, dice la sabiduría popular. Quiero sentir que nunca ha dejado de ser una suerte que nos hayamos encontrado.Te quiero como solo un señor puede querer a un payaso.
miércoles, 26 de octubre de 2011
jueves, 20 de octubre de 2011
Quizá son las 5 de la mañana, quizá he leído el texto de una de las personas que más necesito a mi lado y me ha apetecido ser el peluche que iba a adoptar, quizá me he sentido sola rodeada de mucha gente, quizá he sentido miedo al creer que he perdido la capacidad de desahogarme llorando, puede que porque no pueda parar de hacerlo, a pesar de que haya personas que intenten a nadar en mis océanos. O puede que haya sentido miedo sin más. O igual es que simplemente es verdad eso de que las personas que lo pasan mal viven más intensamente, porque cuando estás realmente jodido sabes reconocer ese momento en el que vuelve la paz. Sin duda, hoy anotaría más de 3 momentos buenos, no importa las tormentas que haya que atravesar. A veces la nube simplemente está encima de uno mismo y yo siempre he pensando que no hay que "no hay que gastar el sol en un día lluvioso".
La experiencia es un grado.
Tengo que dejarte o no voy a llegar
Me gusta cuando duermes y odio madrugar
no tienes porqué sentirte mal
Te echaré de menos hoy
Me gusta cuando duermes y odio madrugar
no tienes porqué sentirte mal
Te echaré de menos hoy
lunes, 10 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
A un piscis no se le puede sacar del agua.
¿Sabes esos días de verano en los que el calor es tan asfixiante que parece que no puedes ni respirar; la sensación de paz que se siente al coger aire y tirarse de cabeza al agua, y estirarte como un chicle en la saliva del océano? Te preguntas cuanto aguantará tu oxígeno ahí abajo, pero sabes que en cualquier momento puedes volver a la superficie, por eso es perfecto, porque tú decides cuando regresar.
A mi me gustaba pensar que las cosas pasan por algún motivo, ahora simplemente creo que pasan controlada o descontroladamente, y que ese momento en que el dices "Ves, aquello tenía que pasar para que ahora me haya pasado esto" no es ni más ni menos que la medida en la que esa experiencia nos ha moldeado para afrontar el futuro, ahora no es consecuencia de entonces sino el resultado de que tú adquirieras experiencia. Mi experiencia como pintora de tres al cuarto me ha enseñado que el negro simplemente es la suma de todos los demás colores y para estar a flote hay que tener una paleta muy grande. Siendo lógicos, si la suma de todos los colores conduce al negro, la resta de la gran mayoría de ellos puedes llegar al azul mar y volver a ser un pez dentro de tu piscina.
A mi me gustaba pensar que las cosas pasan por algún motivo, ahora simplemente creo que pasan controlada o descontroladamente, y que ese momento en que el dices "Ves, aquello tenía que pasar para que ahora me haya pasado esto" no es ni más ni menos que la medida en la que esa experiencia nos ha moldeado para afrontar el futuro, ahora no es consecuencia de entonces sino el resultado de que tú adquirieras experiencia. Mi experiencia como pintora de tres al cuarto me ha enseñado que el negro simplemente es la suma de todos los demás colores y para estar a flote hay que tener una paleta muy grande. Siendo lógicos, si la suma de todos los colores conduce al negro, la resta de la gran mayoría de ellos puedes llegar al azul mar y volver a ser un pez dentro de tu piscina.
martes, 4 de octubre de 2011
&
Se le nota en la voz, por dentro es de colores
y le sobra el valor que le falta a mis noches
y se juega la vida... siempre en causas perdidas
y le sobra el valor que le falta a mis noches
y se juega la vida... siempre en causas perdidas
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