Pues sí, me importa que hoy mi sangre se haga más mayor (no tanto...). Hemos compartido borracheras, más bien las tuyas en las que yo te rescataba submarinamente, te he salvado el culo mil veces, aún a riesgo de castigos y cicatrices y me gusta que ahora tú me saques la cara. Bueno, también me sacaste el hombro. Me has contado mil veces el mismo chiste y sigue sonando estúpido y haciéndome reír. Me has hecho los regalos más caros que haya perdido nunca, seguro que alguien nos lo agradece. Te he dicho que te odiaba más de un millón de veces, pero sabes que no puedo enfadarme contigo aunque me falles porque eres el único que sabe hacerme cosquillas en las rodillas. He estado a punto de evitar tu crecimiento gracias a dormir encogido por que yo no llorara más. Me has enseñado las frases más pokeras de la historia y la música más bakalao. He sido tu esclava miles de días, siento no haber estado cuando eras el enano, pero llegué un poco tarde, pero tampoco hubiéramos jugado a los coches. Con lo que si que jugabamos era con la bola del mundo... aunque ambos sabemos que te inventabas los países y sus idiomas ... he mirado muchas veces esa bola cuando estabas a muchos kilómetros. No importa que tengas miedo de vez en cuando, lo escondes muy bien; mamá dice que en eso nos parecemos, además de en los ojos. Aún me gustan las crestas de colores y los risquetos. Y las piscinas con una barca enorme. Y perder las cocinitas en el mar con papá, vestida con tú camiseta más grande. Todavía te robo ropa. Sigo necesitando que mates algún monstruo... puede que ahora más que entonces. Y espero que sepas que siempre has sido mi héroe, aunque me hiciera mayor y viera que tienes pies de barro como todos. FELIZ CUMPLEAÑOS MORENO.
Atentamente, la bruji.
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